Estudio de Caso

Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas


SDGs ADDRESSED

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza Objetivo 2: Hambre Cero Objetivo 5: Igualdad de género

Este estudio de caso se basa en las lecciones aprendidas del Cadenas de valor hortícolas en beneficio de los pobres en el Alto Egipto (SALASEL)
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SECCIONES

Socios del proyecto

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1. RESUMEN

El programa conjunto SALASEL (el programa) tenía por objeto apoyar a las cadenas hortícolas en beneficio de los pobres en el Alto Egipto con el fin de mejorar su posición en el mercado interno y el exportador. Esto se logró promoviendo asociaciones equitativas entre pequeños agricultores e inversores del sector privado en cadenas de valor hortícola eficientes en beneficio de los pobres en seis de las gobernaciones más pobres del Alto Egipto, concretamente Beni Suef, Luxor, Sohag, Menya, Qena y Assiut. El programa adoptó una estrategia de transversalización de género que abarca todas las áreas del programa, centrándose en la sensibilización sobre cuestiones de género y desigualdad, movilizando a las comisiones de mujeres dentro de las asociaciones agrícolas y fortaleciendo las capacidades de las mujeres que trabajan en los centros de poscosecha. mo instrumentos para el alivio de la pobreza y la exclusión que viven algunas poblaciones.

Agricultores formados por el programa SALASEL venden sus productos

Agricultores formados por el programa SALASEL venden sus productos

2. SITUACIÓN INICIAL

La agricultura siempre ha sido un sector clave en la economía de Egipto en la cual las mujeres desempeñan un papel importante. En sus inicios, el programa estimaba que la agricultura proporcionaba subsistencia al 55% de la población de Egipto y empleaba al 30% de la fuerza laboral. El Informe de Desarrollo Mundial 2012 sobre la Igualdad de Género y el Desarrollo indicaba que el 46% de la mano de obra femenina de Egipto trabajaba en la agricultura1. Las mujeres realizaban actividades relacionadas con la agricultura tanto en tierras de propiedad familiar como trabajo no remunerado, como también para personas que no eran de la familia, como trabajadoras remuneradas. Las mujeres constituían la mayoría (75%) de la fuerza laboral involucrada en la cosecha, manejo, clasificación y procesos de empaque en los centros  de post-cosecha.

En 2012, más del 40% de los trabajadores en la agricultura o el sector pesquero eran mujeres, sin embargo tenían un control mínimo sobre la tierra o  los recursos productivos, aún en los casos en que   eran propietarias de los bienes. Las condiciones de trabajo de las mujeres y los beneficios recibidos por su trabajo no eran proporcionales ni a su lugar de trabajo ni a su hogar, ni a su responsabilidad comunitaria. A su vez, el aumento de la migración masculina en busca de empleo redujo, pero no eliminó, los roles de género tradicionales en las áreas rurales. Como resultado, las mujeres y niñas estaban en desventaja tanto en el ámbito público como en el privado.

En el Alto Egipto, donde el programa se puso en marcha, la pobreza aumentó tanto en áreas rurales como urbanas. La pobreza urbana y rural aumentó casi un 8% entre 2008-2009 y 2010-2011. En ambos casos, las mujeres se vieron afectadas de manera desproporcionada. La movilidad, el acceso a la educación, la infraestructura, los servicios sociales y de salud y el control sobre los recursos era más limitado en el caso de las mujeres que en el de los hombres en el Delta o en las gobernaciones urbanas.

 

 

1  http://siteresources.worldbank.org/INTWDR2012/Resources/7778105-1299699968583/7786210-1315936222006/Complete-Report.pdf

En 2012, más del 40% de los trabajadores en la agricultura o el sector pesquero eran mujeres, sin embargo, tenían un control mínimo sobre la tierra o los recursos productivos, aún en los casos en que eran propietarias de los bienes

3. ESTRATEGIA

La estrategia de transversalidad de género desarrollada en el programa se basó en el Modelo de Igualdad de Género del Banco Mundial (MIG-BM). El MIG es un proceso de certificación para la igualdad de género que promueve estándares de calidad en áreas clave de las relaciones laborales, tales como procesos de selección y contratación, políticas de capacitación, desarrollo profesional, equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y la prevención, manejo y seguimiento de casos de acoso sexual. El MIG implica una asociación voluntaria entre el gobierno y el sector privado. El gobierno proporciona la capacitación y la asistencia técnica para facilitar la implementación del MIG; la empresa se compromete a implementar cambios específicos basados en las pautas del modelo2.

Tras el éxito de la iniciativa piloto del MIG en Egipto en 2007, el Gobierno decidió establecer una  Unidad de Certificación de Igualdad de Género para ampliar el modelo e incluir empresas adicionales en el sector manufacturero, y al mismo tiempo reproducirlo en el sector de agronegocios. El objetivo fue agregar valor a la cadena de suministro hortícola abordando las desigualdades en las condiciones laborales de las mujeres. El programa adaptó el modelo del MIG al sector hortícola en el Alto Egipto centrándose en tres áreas:

  • Sensibilización de género en la gestión de asociaciones agrícolas;
  • Reactivación y movilización de las comisiones de  mujeres en las asociaciones agrícolas sobre la cuestión del trabajo y el empoderamiento  económico de las mujeres; y
  • Desarrollo de Capacidades y sensibilización de las trabajadoras en los centros de poscosecha.

El programa capacitó a los miembros de las comisiones para defender e implementar las intervenciones destinadas al empoderamiento económico de la mujer rural y a reforzar la presencia de la mujer en el ámbito público. También brindó asistencia en el desarrollo de la estructura de las comisiones de mujeres, formulando el criterio de selección de candidatas y apoyando el proceso electoral de las asociaciones agrícolas para garantizar un enfoque participativo en el desarrollo comunitario.

Además, la capacitación técnica abarcó temas como tecnología de poscosecha, empaque y embalaje, seguridad en el trabajo y buenas prácticas de higiene, como también la autoestima y la administración del tiempo. El mensaje de igualdad de género fue presentado a través de infografías breves y con sensibilidad cultural. Imágenes de cinco minutos acompañadas de infografías, representado mujeres en roles inusuales en el contexto egipcio, tales como choferes de taxi, empleadas de estacionamiento, choferes de mini bus, carniceras y otros oficios. Estas imágenes también se mostraron en los centros de poscosecha para concientizar que los hombres y las mujeres a menudo pueden hacer el mismo trabajo igual de bien.

4. RESULTADOS E IMPACTO

Los directivos de las seis asociaciones agrícolas participaron en la capacitación sensibilización de género. Esto hizo que las asociaciones fueran más inclusivas y estuvieran mejor posicionadas para llegar a las mujeres; la afiliación femenina en las seis asociaciones agrícolas alcanzadas por el programa aumentó casi el 70%. 

Durante el transcurso del programa, seis comisiones de mujeres fueron activadas y cinco realizaron elecciones, eligiendo siete mujeres por comisión. Cada comisión de mujeres realizó una evaluación de las necesidades comunitarias basada en las pautas provistas por el programa y desarrolló planes de trabajo que incluían acciones prioritarias para abordar las necesidades específicas de las mujeres en las respectivas comunidades. También, la reactivación de las comisiones de mujeres motivó a sus miembros a hablar en nombre de las trabajadoras de los centros de poscosecha y de otras mujeres de la comunidad.

En particular:

  • En Gaaffar, la comisión de mujeres lanzó una campaña de apoyo a la instalación de tuberías de agua. 
  • En Beni Suef, el comité de mujeres logró persuadir a las autoridades locales y movilizar a la comunidad para resolver el problema de la basura acumulada frente a hogares y escuelas.
  • En Qena, el comité de mujeres formalizó el estatus de 30 trabajadoras y 15 trabajadores en los centros de poscosecha.

Las conclusiones preliminares al cierre del programa indicaron que la capacitación técnica aumentó la productividad de las mujeres y condujo a la adopción prácticas higiénicas de manipulación y empaque, lo que significó un ambiente de trabajo más seguro.

La participación en las comisiones de mujeres elevó su estatus en la comunidad; sentían que eran “las voces de las mujeres” en sus comunidades, y por lo tanto se sentían responsables de satisfacer las expectativas de las mujeres que representaban. La reacción de los participantes masculinos también fue ampliamente positiva. Naturalmente, el cambio significativo es un proceso a largo plazo que requerirá un esfuerzo sostenido para abordar las causas de raíz y las consecuencias estructurales de la desigualdad.

Una clase sobre riego de cultivos del programa

Una clase sobre riego de cultivos del programa


5. RETOS

  • La crisis económica internacional redujo el crecimiento del PBI de Egipto al 4,5% en 2009, afectando en su mayoría a los sectores exportadores incluyendo la industria manufacturera y el turismo. El desempleo continuó aumentando y fue uno de los disparadores del levantamiento del 25 de enero de 2011. La creciente inflación, combinada con la devaluación de la libra egipcia frente al dólar estadounidense, aumentó el riesgo en las utilidades de los agricultores, ya que muchos de los insumos agrícolas son importados. 
  • Durante las dos décadas previas al levantamiento del 25 de enero de 2011, el gobierno egipcio implementó activamente un programa de reforma económica que resultó en un crecimiento promedio del 5% en el PBI durante el período3. Sin embargo, esta ganancia económica no logró mejorar las condiciones económicas en los segmentos más amplios de la población. El desempleo y el subempleo, junto con las demandas de mayor libertad política y el fin de la corrupción, llevaron al levantamiento del 25 de enero de 2011. Si bien esto trajo consigo expectativas de una reforma política positiva a  largo plazo, la incertidumbre política afectó  negativamente la implementación del programa y limitó el movimiento de personal en las áreas rurales.
  • Durante este período, el trabajo con el gobierno en temas cruciales como la reforma legislativa, estaba severamente limitado. A pesar de estas limitaciones, a nivel inferior de gobierno, como los directorios agrícolas en el Alto Egipto, el personal del programa pudo establecer una red y forjar relaciones sólidas que dieron lugar a una serie de actividades conjuntas exitosas. 
  • El programa tuvo que superar la falta de credibilidad en las intervenciones de donantes internacionales, que existían debido a experiencias negativas previas en el sector agrícola en el Alto Egipto.
  • Al momento del inicio del programa, el Ministerio de Agricultura no era un socio. Esto hizo que el personal del Ministerio fuera reacio a trabajar con los oficiales de extensión del Programa.
  • Al cierre del programa, ninguna de las asociaciones agrícolas había asignado recursos a las comisiones de mujeres, debido principalmente a la precaria condición de la economía.

 

3http://www.tradingeconomics.com/egypt/gdp-growth

6. LECCIONES APRENDIDAS

Transversalización de género

  • El éxito de la estrategia de transversalización de la perspectiva de género desarrollada en el programa dependió principalmente de los beneficios sociales y económicos aportados a las empresas en las que se implementó la estrategia. Esto fue decisivo para la voluntad de las empresas a dedicar tiempo y recursos para participar de las capacitaciones y hacer efectivos los cambios necesarios para asegurar la igualdad de género en sus procedimientos y operaciones. En el caso de los centros de poscosecha, el factor motivante fue el retorno económico obtenido de la capacitación de las mujeres en los procesos agroindustriales.
  • El programa tuvo que adaptar las estrategias de transversalización a los diferentes niveles de alfabetización entre hombres y mujeres, dada la cultura profundamente patriarcal del Alto Egipto para garantizar resultados exitosos.
  • Las imágenes eran mucho más efectivas que las conferencias para transmitir el mensaje ya que las conferencias requerían un nivel de atención que era difícil de mantener por los participantes por un período prolongado de tiempo. 

Diseño del programa

  • El diseño del Programa tuvo varios niveles y la cooperación de los cuatro organismos de la ONU (PNUD, ONUDI, OIT y ONU Mujeres) requirió un esfuerzo integrado basado en la experiencia de cada uno de ellos.
  • El establecimiento de una comisión de gestión del programa (CGP) y una unidad de gestión del proyecto (UGP) , la puesta en práctica del esfuerzo inicial en la creación de equipos y la ubicación de las oficinas sobre el terreno dentro de las comunidades a las que servían fueron aspectos clave del diseño del programa. Esto permitió un flujo eficiente de información y conocimiento a través de los diversos niveles del Programa, garantizó el criterio en la toma de decisiones, mejoró la efectividad de las intervenciones, y apoyó la eventual sostenibilidad del programa.  
  • La proximidad física de las oficinas en el terreno para los beneficiarios y la implementación de las actividades en el lugar fue una piedra angular en la estrategia del programa. El flujo de información de los beneficiarios y del personal del terreno a la UGP en El Cairo y de allí a los organismos de implementación y sus contrapartes gubernamentales resultó invaluable para el éxito del programa.

7. SOSTENIBILIDAD Y POTENCIAL DE RÉPLICA

En las circunstancias adecuadas, con voluntad política y una medida de estabilidad económica, los aspectos de transversalización de género del programa tienen potencial de replicación y ampliación en contextos urbanos y rurales. Si bien las herramientas desarrolladas y evaluadas en el programa estaban aún en desarrollo, el enfoque podría advertir los esfuerzos del gobierno para motivar al sector privado a desempeñar un papel más importante en la integración de la mujer en la economía. Abordar a hombres y mujeres y confrontar la persistencia de prácticas discriminatorias en los ámbitos públicos y privados como una tema de la comunidad, fueron aspectos destacados del programa y las lecciones aprendidas serán útiles en la programación futura.

Curso de formación sobre sensibilización de género

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