Estudio de Caso

Empoderamiento de las mujeres mediante la promoción de la iniciativa empresarial cultural en Camboya


SDGs ADDRESSED

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza Objetivo 5: Igualdad de género Objetivo 8: Trabajo decente y crecimiento económico

Este estudio de caso se basa en las lecciones aprendidas del Programa de Apoyo a las Industrias Creativas
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SECCIONES

Socios del proyecto

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1. RESUMEN

 

El "Programa de Apoyo a las Industrias Creativas" (el programa), una alianza entre agencias de la ONU y organizaciones locales, respaldó a los artesanos indígenas y jemeres de cuatro provincias del norte y del este de Camboya. El objetivo del programa consistió en revitalizar el patrimonio cultural y crear empleo, estimular el crecimiento económico y reducir la pobreza a través del desarrollo de las industrias creativas del país.

El programa contribuyó a la conservación del patrimonio cultural de Camboya, su diversidad cultural y las artes, además de fomentar su potencial social y económico. Se mejoraron las condiciones de vida, en especial la de los grupos indígenas y las mujeres, a través de la mejora de las industrias creativas y se estimuló la comercialización de productos culturales selectos así como los servicios en mercados nacionales.

Cestería en Ratanakiri

Cestería en Ratanakiri

2. SITUACIÓN INICIAL

Los hogares de las zonas rurales en Camboya eran generalmente pobres y dependían totalmente de la agricultura, que normalmente no era suficiente para abastecer a un hogar durante todo el año. El conocimiento de habilidades emprendedoras era muy limitado en las zonas rurales. La mayoría de los artesanos eran mujeres, sin embargo, éstas tendían a ser relativamente tímidas cuando se trataba de negociar con compradores e intermediarios en el mercado. El programa procuró la formación de las mujeres para generar ingresos mediante la producción artesanal tradicional.

El programa procuró financiar integración y la participación de grupos indígenas y grupos marginales en cuatro de las provincias más apartadas del norte y del noreste de Camboya: Kompung Thom, Preah Vihear, Mondulkiri y Ratanakiri.

Tejido textil en Ratanakiri

Tejido textil en Ratanakiri

El rico patrimonio cultural de Camboya es conocido en todo el mundo y su industria turística está en expansión. Pero el turismo no ha traído prosperidad a los cinco millones de camboyanos que viven con menos de medio dólar al día. La provincia de Siem Reap, que recibe 1,5 millones de turistas cada año, sigue siendo la segunda provincia más pobre de Camboya

3. ESTRATEGIA

El programa se conceptualizó de manera conjunta por las cuatro agencias participantes -UNESCO, OIT, FAO y PNUD- con la ayuda de asesores de desarrollo locales. Durante el tramo inicial del programa, sin embargo, se llevaron a cabo una serie de revisiones para tener en cuenta la realidad actual sobre el terreno. Además, la inclusión de socios ejecutores locales ayudó al equipo a identificar a las aldeas más relevantes y a los grupos que fuesen incluidos como objetivos y beneficiarios del programa. Por ejemplo, antes de la aplicación de las actividades formativas —sobre la calidad del producto, los recursos naturales, la gestión y las capacidades empresariales y comerciales— los socios para la implementación realizaron una serie de estudios de campo para entender mejor las necesidades de los beneficiarios y las posibilidades de las actividades de desarrollo respaldadas por el programa.

El programa se diseñó para promover la diversidad y patrimonio cultural de Camboya con el objetivo de aprovechar el potencial social y económico de sus productos y recursos. De este modo, para favorecer el potencial económico y social de la diversidad y el patrimonio de Camboya, el programa centró sus esfuerzos en el tejido de cestas tradicionales y en las artes escénicas en las cuatro provincias, así como otra serie de productos culturales y recursos específicos para la población y prácticas de cada zona, entre las que se incluyeron: tarros y cerámica (Ratanakiri), producción de resina (Preah Vihear, Mondulkiri) y fabricación de tejidos (Mondulkiri, Ratanakiri).

La población beneficiaria se seleccionó con una serie de criterios predefinidos entre los que se incluyen la tradición artesanal, la voluntad de aprender, la presencia de organizaciones locales y con especial atención a los trabajos de subsistencia tales como evitar la interrupción de los periodos de cosecha. Se diseñó la formación a través de programas de mentores artesanales, el desarrollo de iniciativas empresariales, los conocimientos financieros, la planificación empresarial y el comercio rural siguiendo los consejos de los beneficiarios para así evaluar sus necesidades específicas.

El programa no solo actuó en colaboración con los cuatro ministerios nacionales involucrados —el Ministerio de Cultura y Bellas Artes; el Ministerio de Industria, Minas y Energía, el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca y el Ministerio de Comercio (MOC)— sino que comenzó a colaborar con cinco ONG a nivel nacional y otras nueve a nivel local durante su implementación.

 

COLABORACIONES:


4. RESULTADOS E IMPACTO

Los programas de formación se desarrollaron para permitir que 547 productoras locales generaran ingresos extras con la venta de sus productos artesanales. Como resultado, las ventas aumentaron una media del 33% (alrededor de los 50 dólares), y las mujeres, como productoras, gozaban de los ingresos íntegros, lo que les permitió adquirir material escolar, medicinas, sal y ropa para la familia. Las productoras en formación (principalmente mujeres) de productos artesanos, iniciativas empresariales, conocimientos financieros y comercio rural, les permitió producir, costear, comercializar y vender sus productos desde casa, y dirigir los grupos de productoras de la comunidad, en vez de vender sus productos a los propietarios de las grandes explotaciones. Las beneficiarias señalaron que preferían ganar menos y fabricar sus propios productos en casa, a trabajar en las explotaciones de otros, que a menudo significaba estar fuera de casa durante dos semanas. La formación también fortaleció las capacidades de las comunidades locales, ya que las mujeres no solo fabricaron sus productos sino que también se encargaron de la tarificación, la comercialización y la venta.

Tejido textil en Ratanakiri

Tejido textil en Ratanakiri

 

Las mujeres que obtuvieron ingresos extras fortalecieron a su vez su posición en la familia y se ganaron el respeto de sus maridos. Esto también trajo consigo una reducción en la violencia doméstica. Las mujeres ganaron terreno en sus comunidades. Ellas dirigieron a los grupos de productoras, algunos de los cuales se registraron oficialmente en la Asociación Artesanal.

Además, estas historias demostraron que las intervenciones de desarrollo contribuyeron a reforzar la agenda de género, en la que el enfoque centrado de género para un objetivo socioeconómico demostró ser eficiente y satisfactorio.

Algunos de los logros a nivel institucional incluyeron:

 

5. RETOS

Con los esfuerzos y logros, el programa también se enfrentó a una serie de retos. Una de las intervenciones previstas del proyecto fue la de contar con los proveedores de servicios de desarrollo empresarial para formar a los grupos de productoras. En ausencia de dichos servicios, el programa optó por ONG locales para realizar el trabajo. En algunas zonas, como por ejemplo Kampong Thom, el personal de campo de la ONG actuó como mentor.

El grupo de beneficiarios también se enfrentó a una serie de retos en sus comunidades. Informaron de que la comunicación entre grupos era a veces un reto y que ello causó retrasos en la producción. También se encontraron con dificultades para encontrar un mercado en el que vender los productos finales.

El grupo de las ONG provinciales también aumentó el número de objeciones durante la implementación del proyecto. Desde su punto de vista, el programa debería haber durado más tiempo. Recomendaron que las cuatro agencias de la ONU sigan con el apoyo a las ONG existentes y a las comunidades.

Mientras que las ONG confirmaron el éxito de la intervención del Programa, también añadieron algunas objeciones. Señalaron que el intercambio de información y la comunicación entre las cuatro agencias de la ONU no fue suficiente, recomendando, así, un mecanismo de intercambio de información antes de que las actividades tengan lugar. Aunque el potencial comercial y la obtención de información fueron satisfactorios, el acceso a los mercados se concibió para que llevara tiempo, por eso pidieron continuar con el apoyo y el aumento del plazo para las intervenciones.

Los programas de formación se desarrollaron para permitir que 547 productoras locales generasen ingresos extras con la venta de sus productos artesanales. Como resultado, las ventas aumentaron una media del 33% (alrededor de los 50 dólares), y las mujeres, como productoras, gozaron de los ingresos íntegros, lo que les permitió adquirir material escolar, medicinas, sal y ropa para la familia

6. LECCIONES APRENDIDAS

  • Cooperación: buena colaboración a todos los niveles con los participantes del programa. La colaboración se estructuró en torno a las cuatro agencias de la ONU involucradas, los ministerios gubernamentales y las autoridades locales, así como las ONG asociadas. El punto fuerte del programa fue su capacidad para asegurar la participación de la comunidad, el trabajo conjunto con sus miembros, el intercambio de conocimientos, la gestión de debates periódicos y las sesiones de críticas constructivas, y el mantenimiento conjunto de su cultura y tradición.
  • Estructura: los coordinadores nacionales señalaron la eficacia de la estructura del programa como uno de los puntos fuertes del proyecto. Dicha estructura permitió la explotación de las capacidades comunes en la implementación del programa por parte de las agencias de la ONU (FAO, PNUD, UNESCO y OIT) y de los participantes (Cultura, Industria, Agricultura y Comercio). Las agencias trabajaron con un principio, que cada operación e implementación involucrara y consultara a todos los participantes y beneficiarios interesados. Los compromisos firmes de las cuatro agencias, así como la decidida facilitación y atención del Coordinador Residente, propició la eficacia de dicho marco común. Otras características comunes del equipo conjunto del programa incluyeron una sede común, reuniones conjuntas y misiones coordinadas, coordinación conjunta en cada una de las provincias objetivo, una base de datos común y una sede común de equipamiento e instalación.
Programme beneficiary

Programme beneficiary

  • Publicaciones: la mayor parte del trabajo que hacia el patrimonio cultural de Camboya se refería a los templos de Angkor, con poca investigación realizada sobre las culturas  indígenas y los grupos étnicos. Además, para los programas de esta naturaleza, las actividades se habían centrado en la formación para la mejora de la capacidad de producción de las productoras locales, mientras que se promovía y preservaba la artesanía tradicional. El programa, sin embargo, también respaldó la producción y publicación de investigaciones académicas sobre pueblos, tradiciones e idiomas indígenas. Este trabajo se realizó para ayudar a la promoción y la conservación cultural de Camboya, y con la posibilidad de favorecer a los investigadores nacionales y extranjeros en la realización de investigaciones originales.
  • Redes: una serie de ONG que apoyó el programa desarrolló varias propuestas para seguir con sus actividades con aquellos grupos de producción de etnias minoritarias e indígenas, mientras que otras declararon que continuarían con el seguimiento del progreso de estos grupos. Por ejemplo, AAC (ONG nacional) continuaría su trabajo con los grupos productores respaldados por MODE y COWS (ONG local), mientras que CLA (ONG nacional) seguiría con el grupo de artes escénicas de Yeak Lom.
  • Gestión: como programa conjunto, el Programa de Apoyo a las Industrias Creativas (CISP, en inglés) se centró en la protección del patrimonio cultural y el desarrollo socioeconómico; sin embargo, debido a la naturaleza de los productos artesanales que se financian, también trabajó en la conservación de los recursos naturales y en el desarrollo de la comunidad. Además, el trabajo con las autoridades a nivel local y nacional permitió la formación y el desarrollo de estas instituciones, en especial en lo que se refiere al diálogo público-privado, legislación comercial y redacción de propuestas. También, es importante mencionar a la gestión a nivel local, ya que se alentó a las comunidades —por parte de ONG y homólogos gubernamentales— a repoblar los recursos naturales y a registrar su tierra, en un esfuerzo por protegerla contra la degradación y la deforestación. También, se fomentó el registro de empresas locales, como dos grupos productores financiados han sido capaces de hacer con sus empresas en el Ministerio de Comercio (ej. Kuoy Community Handicraft Association, en Kampong Thom; Community Resin Business Enterprise, en Preah Vihear). El registro, tanto de la tierra como de las empresas, fue importante ya que permitió que los grupos indígenas y las minorías étnicas hicieran uso de las ventajas de marcos comunes legales existentes para ayudar en la protección y salvaguarda de la tierra y los recursos.
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    Una sede, una ONU: uno de los aspectos importantes del programa fue la localización de su sede, ya que se concedió un despacho en el edificio del Ministerio de Cultura, en Phnom Penh. El personal del programa pudo contactar y colaborar con facilidad con los principales funcionarios ministeriales, lo que agilizó el diálogo y la organización de actividades y eventos. La existencia de un despacho del programa conjunto donde todo el personal pudiera reunirse —independientemente de la agencia de la ONU— ayudó también a la coordinación de actividades y en la gestión diaria del programa. En términos de desarrollo organizativo, un despacho conjunto ha ayudado a todo el personal a sentirse parte de un solo programa, y no solo a estar contratados por una sola agencia de la ONU, lo que ha sido un aspecto importante cuando se piensa en la reforma de una ONU y en, de hecho, asistir como una.
     
  • Documentación: después de cada conferencia post ministerial, se transcribió, imprimió, se   encuadernó y se distribuyó a cada participante clave, la sesión al completo. Como objetivo de evaluación, estas conferencias post ministeriales se han considerado una herramienta útil para los evaluadores con pocos o sin previos conocimientos del programa conjunto. Con la lectura de cada conferencia post ministerial, se ayudó a entender cómo habían progresado las actividades a través de la trayectoria del programa, así como las opiniones de los participantes en diferentes cuestiones. Las conferencias post ministeriales no solo han permitido a los evaluadores externos a comprender fácilmente el programa conjunto, sino que también proveyeron de una adecuada gestión de los conocimientos para aquellos participantes que se hayan unido al programa tras su creación.

Beneficiaria del programa

Aunque el programa finalizó de manera oficial en octubre de 2011, continuó mostrando resultados en lo que se refiere al aumento de ingresos y a las capacidades desarrolladas. También, siguió atrayendo la financiación de diferentes fuentes. El éxito del programa también contribuyó al hecho de que se pudieran identificar obstáculos elementales, tales como la producción y la comercialización de productos indígenas, y ha intentado el uso de diferentes mecanismos y esfuerzos para abordarlos.

Los productos indígenas, tal y como informaron los socios ejecutores de la ONG provincial y el equipo del programa, se hicieron conocidos en varias ferias comerciales y han comenzado a captar la atención de los mercados nacionales e internacionales. CANDO, por ejemplo, declaró que los nuevos diseños desarrollados y la mejora de la calidad respaldados por el Programa de Apoyo a las Industrias Creativas, se reconocen ahora en Ratanakiri, Phnom Penh y Siem Reap. La tienda artesanal de Phnom Penh compra y revende la artesanía indígena de Ratanakiri. Se ha atestiguado que las ventas se han incrementado en un 18% como resultado de la intervención del Programa de Ayuda a las Industrias Creativas en la mejora de la venta y el acceso comercial.

Beneficiaria del programa

Beneficiaria del programa

Además, el programa ha documentado y publicado varios informes de programa, de lecciones aprendidas, manuales de material de formación y artículos de investigación. Sobre todo, el programa fue capaz de dejar tras de sí una senda útil para el futuro diseño del programa y la intervención en las mismas o en otras zonas.

Añadido a esto, algunos de los grupos productores, como por ejemplo los de resina y artesanía, se han inscrito formalmente. Con la finalización de este proceso se les hizo posible que se convirtieran en socios empresariales viables tanto para una asociación genuina como para el acceso formal a fondos o crédito. Al mismo tiempo, los esfuerzos en redacción de propuestas, formación para la supervisión y la gestión de grupo han aumentado las oportunidades de las ONG locales y de los grupos productores para atraer fondos de otras fuentes, por ejemplo, pequeños préstamos del PNUD y otros.