Septiembre 6, 2018
"Ojo de Agua": Desayunos nutritivos para las escuelas de Villazón



La seguridad alimentaria y la nutrición en las regiones rurales de Bolivia tienen su base en una dieta diaria con escasa variedad de productos como el arroz, los fideos, las habas, el maíz, la cebolla, la lechuga y la papa. Sin los necesarios aportes de las hortalizas, legumbres, frutas, leche o huevos, esta dieta reducida no alcanza a cubrir adecuadamente las necesidades nutricionales de la población, en especial de los niños y niñas. 15 mujeres en el municipio rural de Villazón, Potosí, están sumando esfuerzos contra este desafío.

Ojo de Agua es una organización de mujeres emprendedoras formada en 2016 en el marco del programa conjunto del Fondo ODS de Naciones Unidas para mejorar la nutrición infantil a partir del fortalecimiento de los sistemas alimentarios locales. El planteamiento de este programa es revalorizar cultivos nativos de alto valor nutritivo para incorporarlos en la dieta familiar. Las 15 mujeres emprendedoras de Ojo de Agua recibieron del programa conjunto la formación y el equipamiento adecuado para comenzar a producir lacteado y chocolateado de haba, dos recetas locales de alto valor nutritivo que se están distribuyen en los centros escolares del municipio para contribuir a mejorar la alimentación de los niños y niñas.


Gracias al proyecto, hemos sembrado más de dos hectáreas de haba y ya podemos generar ingresos, cosa que antes no teníamos

Dina Docampo
productora y emprendedora de Ojo de Agua

Al mismo tiempo, la actividad supone un impulso fundamental al empoderamiento y la independencia económica de las mujeres de la región. En el caso de las emprendedoras de Ojo de Agua, la actividad les supone unos ingresos aproximados de 11.800 bolivianos al mes (unos 1,700 dólares). Además, las pasadas navidades comercializaron comercializado 400 kilos de lacteado de haba para las cestas de navidad del municipio.

Dina Docampo, productora y emprendedora de la organización, afirma que al término del proyecto, la cooperativa Ojos de Agua continuará con la producción y transformación de haba. “Vale la pena continuar", expilca Docampo, "ya podemos generar ingresos, cosa que antes no lo teníamos. Materia prima también tenemos; hemos sembrado más de dos hectáreas gracias al proyecto”.

El programa del Fondo ODS en Bolivia, gracias a cooperativas locales como Ojos de Agua y a los huertos familiares, ha permitido que los alumnos y alumnas de los centros educativos en Villazón y Tupiza, los dos municipios rurales de Potosí donde opera, reciban diariamente una alimentación nutritiva y diversificada. Los municipios están comprando mensualmente productos de la agricultura familiar por un monto de aproximadamente 38.8000 bolivarianos, beneficiando de forma directa a 65 familias y a 5.000 estudiantes.

Miguel Vargas, técnico agropecuario del programa del Fondo ODS en el departamento de Pocona (Cochabamba), explicó que el proyecto “pretende mejorar la producción local de alimentos a partir del uso de abonos orgánicos que reutilice insumos de bajo costo y al alcance de la población en las comunidades como ser: carbón, desechos de la vaca, chancaca (melaza de caña de azúcar) y afrecho (cáscara de arroz), entre otros”.

La Encuesta nacional de Evaluación de Salud y Nutrición de 2012 mostró que la desnutrición crónica en el menor de cinco años continúa siendo uno de los problemas de salud no resueltos en Bolivia. Además, la encuesta reveló que la desnutrición afecta con mayor virulencia a municipios rurales, poblaciones indígenas, familias con menos recursos y en hijos de madres sin educación formal. Si bien la media nacional de desnutrición crónica es de un 18.1%, para áreas rurales en departamentos como Potosí y Cochabamba este índice aumenta hasta el 25.6%.

La desnutrición es causada por una variedad de factores derivados de vivir en la pobreza. Hábitos de dieta, cuidado de niños, educación, acceso a la salud, y agua y saneamiento requieren respuestas integradas. El Gobierno está desarrollando diversas estrategias para cambiar esta situación y el Fondo ODS suma esfuerzos a través de su programa para el fortalecimiento de los sistemas productivos locales, en conjunción con agencias de Naciones Unidas, organizaciones y empresarios locales.

El programa

Entre diciembre de 2014 y julio de 2017, el Fondo ODS apoyó a cuatro municipios rurales para proporcionar enfoques integrados para la seguridad alimentaria. Se dirigió a principalmente a menores de entre 2 y 5 años de edad, así como a mujeres embarazadas y madres lactantes, con el fin de garantizar una nutrición adecuada al tiempo que impulsaba las oportunidades de subsistencia de los productores locales de frutas y verduras. Se espera que estos programas piloto se amplíen y se escalen a políticas nacionales.

El grandes pilares del programa fueron: 1) los sistemas de producción basados ​​en frutas y verduras, que integran cultivos de alto valor nutricional; 2) La educación alimentaria nutricional, que integra y agrega valor a la producción local de alimentos y las tradiciones culturales de la nutrición; y 3) el fortalecimiento de la coordinación multisectorial.