Septiembre 10, 2018
Comunidades rurales e indígenas fortalecen su convivencia en Paraguay



“Entre los jóvenes empieza a disminuir  los problemas, planifican y se organizan y eso ayuda a   fortalecer la convivencia comunitaria en armonía”. Así lo expresa Perriquín Villalba, un promotor comunitario del Programa Conjunto de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PC-SAN) del Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Fondo ODS), en coordinación las autoridades y colectivos locales y nacionales, y el apoyo de organismos internacionales. Villalba, natural del pueblo Sanapana en la comunidad indígena de La Esperanza, en el departamento rural de Presidente Hayes, en Paraguay, destaca como un aspecto positivo de la llegada del PC-SAN al territorio que los jóvenes estén llevando nuevamente a la práctica los conocimientos ancestrales dentro de la comunidad.

Entre las actividades que el programa del Fondo ODS realiza en el Paraguay rural destacan los módulos interculturales. La promoción de la educación no formal, “aprender haciendo”, representa un importante proceso de construcción participativa que llevan a cabo representantes como Perriquín Villalba. Se trata de hombres y mujeres, de pueblos indígenas del territorio del PC-SAN, que trabajan en la función pública pero también algunos seleccionados específicamente para el programa, como el caso de Villalba.

Esta actividad permitido construir un espacio intercultural rico en ideas, conocimientos y experiencias en un contexto de diversidad cultural e intercultural entre las comunidades de siete pueblos indígenas. Los materiales educativos del Fondo ODS y el intercambio de experiencias están permitiendo estrechar lazos entre las diferentes comunidades y propiciando la convivencia pacífica. 


Entre los jóvenes empieza a disminuir los problemas, planifican y se organizan y eso ayuda a fortalecer la convivencia comunitaria en armonía.

Parriquín Villalba
Promotor comunication del programa del Fondo ODS en Paraguay

“El PCSAN es muy importante para mí y para mi pueblo también, estamos recibiendo buena capacitación y enseñanzas, se nota una gran diferencia ahora en la comunidad después de trabajar con este Programa”, explica Villalba. El promotor considera que todo lo que están recibiendo con relación a capacitaciones y ayuda como capital semilla es muy importante y de gran valor. Villabla destaca que “desde la llegada del Programa mi pueblo están aprendiendo mucho y sobretodo nos ayuda para fortalecer el espíritu positivo porque esto anima a la gente y esto hace que la comunidad tenga mayor interés para organizar y coordinar trabajos”.

Perriquín Villalba remarcó que este programa de PCSAN es diferente. “Nosotros mismos estamos trabajando con nuestra gente, recibiendo apoyo moral y afectuoso de parte del equipo del Programa, y eso nos ayuda a mejorar la calidad de vida de las familias en la comunidad”, afirma. “Ahora hay una participación mutua entre los miembros de la comunidad, en el campo de trabajo, líderes, lideresas, jóvenes y los promotores comunitarios del PCSAN. Hay mayor involucramiento en las reuniones comunitarias de mujeres, adultos, adultos mayores y jóvenes”, agrega el promotor comunitario.

Mi pueblo está aprendiendo mucho y sobretodo nos ayuda para fortalecer el espíritu positivo

Las actividades principales de los promotores comunitarios consisten en planificación; coordinación en la organización comunitaria entre lideresas, lideres, jóvenes, mujeres; y planificación de actividades con las mujeres para los grupos de ahorro. Efectúan también capacitación para fortalecer la agricultura y el autoconsumo en la comunidad.

El Programa Conjunto de Seguridad Alimentaria y Nutricional es, actualmente, un modelo de trabajo con las comunidades, principalmente de pueblos indígenas. Se ha rediseñado la estrategia de implementación de un proceso de graduación en el cual, familia por familia se generan capacidades temáticas y blandas para apuntar a mejorar la calidad de vida de las familias. En ese sentido se ha trabajado también con la conformación de grupos de ahorro de mujeres, basada en la educación financiera, planes de vida y la generación de ingresos de los miembros de los grupos. Eso proceso fortalece la confianza y el empoderamiento de sus propias vida y desarrollo.

“Participar en capacitaciones van mejorado la vida de los jóvenes quienes ahora ya pueden trabajar en varios áreas y así tienen todos los días aprenden alguna actividad y mantiene su mente ocupada”, concluye Parriquín Villalba.