Febrero 10, 2015
ONU apuesta por alianzas público-privadas a través del Fondo ODS



Paloma Durán dirige el nuevo Fondo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el primer mecanismo de cooperación y desarrollo específicamente creado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se aprobarán en Naciones Unidas el próximo septiembre. El Fondo ODS se crea en base a la experiencia del Fondo ODM, una de las mayores iniciativas para el logro de los ODM, y benefició a más de 9 millones de personas. Iniciado con una contribución del gobierno español, el fondo aglutina a agencias de las Naciones Unidas, a gobiernos, a la sociedad civil y a empresas del sector privado en programas de desarrollo sostenible. Una de sus prioridades es encontrar nuevos métodos para que el sector privado pueda participar en los programas de cooperación y de desarrollo de la ONU. 

¿Qué es exactamente el Fondo ODS y cómo las empresas pueden aprender de las actividades que llevan a cabo?

El Fondo ODS acerca a las agencias de Naciones Unidas, gobiernos nacionales, academia, sociedad civil y negocios en acciones integradas para reducir la pobreza, mejorar la nutrición y proveer acceso a agua y a sanidad de una forma asequible. Mientras trabajamos con el Fondo ODM entre los años 2007 y 2014, nos dimos cuenta de que las colaboraciones entre las agencias de la ONU y sus homólogos nacionales pueden ser altamente efectivas. Pero lograr la sostenibilidad – que combina crecimiento económico, progreso social y protección medioambiental – requiere que vayamos más allá. Solo cuando el sector empresarial es parte del desarrollo podemos lograrlo.

Hemos descubierto que este sector está muy interesado en el trabajo de desarrollo que hacemos en las Naciones Unidas y en forjar alianzas. De hecho, muchas empresas han estado haciendo “labor de desarrollo” por un largo tiempo, incluso si no lo llaman de esa forma. La colaboración entre las empresas, los gobiernos y la ONU no siempre es fácil. Sin embargo, como una organización intergubernamental, la ONU ha comenzado recientemente ha desarrollar infraestructura para relacionarse con el sector privado. Este es uno de los retos que el fondo ODS tiene que afrontar. 

La mayor parte de las Naciones Unidas parecen operar en su propio mundo. ¿Hay formas para que las compañías ajenas al desarrollo puedan involucrarse y explorar oportunidades? ¿Cómo maneja esta situación el fondo ODS?

La ONU está involucrándose en varias iniciativas para explorar como las empresas pueden impulsar el desarrollo. El Pacto Mundial, Business Call to Action, la Oficina de Alianzas de la ONU y cada una de las varias estrategias con el sector privado de las agencias de las Naciones Unidas son buenos ejemplos. Pero se necesita hacer más. La estrategia del sector privado del Fondo ODS tiene dos objetivos: involucrar, desde el inicio, a las empresas en cada uno de nuestros programas en el campo y crear un consejo asesor global del sector privado.

Nos sorprendió comprobar que las empresas son raramente invitadas a participar en discusiones a nivel nacional para diseñar programas de las Naciones Unidas, que las conversaciones con las empresas usualmente se inician en una segunda etapa, después de que el programa ha iniciado. Eso dificulta mucho la colaboración. En el Fondo ODS, queríamos poner a las empresas en la mesa de negociación desde el inicio, entonces consultamos a representantes del sector privado en los 18 países donde estamos desarrollando nuestros primeros programas. La respuesta fue muy positiva, y para nuestro asombro, algunas empresas están tan comprometidas que incluso han decidido contribuir a la financiación. Por ejemplo en el Valle del Cauca, en Colombia, que es una de las zonas más afectadas por el conflicto armado, los productores de café están contribuyendo con experiencia y financiación para un programa de producción sostenible y comercialización de los cultivos  indígenas. Esta es una de las maneras en las que el Fondo ODS va a crear empleo, apoyar el sustento, mejorar la nutrición y lo más importante, alcanzar la paz.

La secretaría del Fondo ODS en las oficinas generales de la ONU también está creando un consejo asesor de empresas que incluye a líderes de varias industrias a nivel mundial. Queremos que nos ayuden a construir una hoja de ruta que explique detalladamente cómo las alianzas público-privadas pueden proveer soluciones a gran escala para alcanzar los nuevos ODS. 

Hay quienes creen que el creciente interés de la ONU en hacer alianzas con empresas es una compensación a la reducción de los presupuestos de las agencias de las Naciones Unidas. ¿Qué piensa al respecto?

Para nada. Al contrario, hemos notado que enfocarnos sólo en las contribuciones financieras de las compañías puede ser limitante y contraproducente. Es cierto que a veces las agencias de desarrollo y las ONGs ven la responsabilidad social corporativa de las empresas como una fuente de financiación, pero las alianzas público-privadas para el desarrollo van mucho más allá. Deberíamos comprender lo que Michael Porter y Mark Kramer llaman “el valor agregado” de las compañías – entender que el valor de una compañía incluye la forma en que afronta las necesidades y retos sociales. En Guatemala, por ejemplo, comenzamos a trabajar con la Fundación Tigo, la iniciativa filantrópica de Tigo, una empresa proveedora de telecomunicaciones. El proyecto comenzó como una iniciativa solidaria para restaurar algunas escuelas, pero algunos meses después, nos dimos cuenta de que podíamos ir más allá, y comenzamos a trabajar con los ingenieros de Tigo para instalar un sistema móvil para monitorizar la nutrición. Ahora, con teléfonos móviles, los trabajadores sanitarios pueden controlar la anemia, retrasos en el crecimiento y otras deficiencias nutricionales en comunidades remotas a un coste muy bajo. 

Ya que el Fondo ODS se va a enfocar en el crecimiento económico inclusivo para la erradicación de la pobreza, seguridad sanitaria, nutrición y agua, ¿cómo hará el Fondo para guiarse por las lecciones aprendidas en los ODM?

Nuestra experiencia indica que los objetivos de desarrollo son disparadores potentes de acción. Los ODM pusieron en contexto y en relevancia prioridades de desarrollo que habían sido abandonadas en el pasado. Estos y otros temas de presión que exigen nuestra acción colectiva estarán incluidos en los ODS. Una de las lecciones que aprendimos es que no hay “soluciones de manual” para los problemas de desarrollo. La innovación es esencial. Por eso, nuestros asesores incluyen a muchos emprendedores y gente de negocios, porque saben cómo innovar. Cada comunidad necesita gente que pueda proveer soluciones eficientes para retos sociales y medioambientales. Las empresas están bien posicionadas para desplegar estas respuestas innovadoras.

Otro aprendizaje fue la necesidad de convertir el crecimiento económico en crecimiento inclusivo. El debate que hay actualmente sobre las desigualdades refleja que el crecimiento económico no siempre significa crecimiento para todos. En Mozambique, el descubrimiento de reservas de gas natural y otros grandes proyectos creó expectativas económicas entre la gente joven, pero la industria de energía no creó los puestos de trabajo que se esperaban. En un análisis más profundo, el equipo de la ONU descubrió que hay un enorme desequilibrio entre las habilidades requeridas por las grandes compañías y las capacidades locales. En 2015, iniciaremos un nuevo programa para darle la vuelta a esta situación. En coordinación con compañías de gas, estamos entrenando a un grupo de jóvenes en estas habilidades técnicas, como plomería especializada. El programa también apoyará pequeños negocios y sus conexiones con las empresas multinacionales que operan en la región.

Esta entrevista fue originalmente publicada en The Guardian el 28 de enero de 2015. Para leer en inglés at The Guardian website.