Julio 17, 2018
La agricultura orgánica mejora la nutrición y reduce la pobreza femenina en El Salvador rural



Una de las claves para garantizar una nutrición saludable es la variedad y el equilibrio de la dieta diaria. Sin embargo, en áreas rurales de El Salvador donde la pobreza, la desigualdad, los bajos salarios y la falta de empleo marcan la realidad del día a día, la escasa variedad de productos nutritivos está poniendo en riesgo derechos fundamentales como la seguridad alimentaria. Este desafío, que comienza desde el mismo momento del embarazo y se refleja en las tasas preocupantes de desnutrición infantil, debe abordarse desde una perspectiva diferente.

Ana Reina Salvador es una vecina del caserío El Caulote, en el salvadoreño municipio de Las Vueltas, en el departamento de Chamatenanco. En la pequeña parcela de su casa, Ana Reina ha organizado un huerto familiar donde cultiva cilantro, apio, rábano y piña, cebollín, cebolla y ajo de cebolla. También tiene chile jalapeño, tomates, perejil, rábano, pepino, guayabas, mora, granadilla y hierbabuena, además de plantas ornamentales. Además, su pequeña granja de pollos es cada día más numerosa. “Todos son productos orgánicos”, explica Ana Reina. “Este huerto beneficia a mi familia y también a nuestros vecinos. Aquí todos los productos son frescos, sanos y naturales”.


Ana Reina Salvador es una de los cientos de mujeres jefas de hogares que han participado en el programa conjunto “SANNHOS”, impulsado por el Fondo de Naciones Unidas para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Fondo ODS) en El Salvador para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición. El enfoque del programa se centra en: 1) la mejora de la producción local, tanto de materias primas como de productos terminados; 2) la ampliación de los sistemas de información nutricional locales; 3) el aumento de la resiliencia de las comunidades y la producción de alimentos al cambio climático; y 4) el fortalecimiento de las políticas públicas y las  iniciativas conjuntas.

Consumo propio y comercialización de excedentes

Los técnicos del programa SANNHOS han apoyado a Ana Reina a través de talleres de capacitación sobre producción orgánica, manipulación de alimentos y preparación de recetas saludables, entre otros, de los que se ha valido para sembrar y cuidar sus productos. También, han dado material para la construcción de un pequeño corral, que comenzó con diez pollos y en el momento de esta entrevista tenía más de sesenta gallinas ponedoras.

La idea detrás de la iniciativa de huertos familiares del programa SANNHOS es que la producción de alimentos diversificados en el hogar y es el primer paso para hacer efectivo el derecho a una alimentación adecuada. Las familias son capaces de  satisfacer sus necesidades nutricionales con lo que producen en el huerto y módulos de especies menores, y como esto beneficia a su salud, aprenden qué tecnologías pueden emplear para lograrlo, y en armonía con el medio ambiente.

Por otra parte, la  transición  de  una  producción  familiar  a  generar  excedentes  para  comercializar  alimentos frescos  y  de  calidad  en  la  comunidad  tiene  un  impacto  positivo  que  irradia  a  más  familias  que aquellas  que  son  atendidas  por  el  programa,  porque  reduce  la  dependencia  y  vulnerabilidad  al aumento de precios de alimentos provenientes de otros municipios.

De beneficiaria, Ana Reina Salvador ha pasado a participar en el programa como mujer productora y lideresa de su comunidad, así como “familia demostradora” para seguir capacitando a otros beneficiarios en la creación de sus propios huertos familiares. “La idea es que no dejemos morir el proyecto. Que sembremos y crezcamos para garantizar seguir teniendo una alimentación segura”, afirma Ana Reina.

El programa contempla un abordaje integral dirigido a las familias, por lo que el rol de las mujeres se verá fortalecido al tener acceso a conocimientos de salud, alimentación, nutrición, tecnologías, capacitación y asistencia técnica en la implementación de proyectos productivos y microemprendedurismo, acciones que incluirán la perspectiva de género y derechos humanos, incluido el derecho a la alimentación.

Proyecto sostenible

El programa “Seguridad Alimentaria y Nutricional para la Niñez y el Hogar Salvadoreño (SANNHOS)” es una iniciativa del Fondo ODS implementada en el terreno por agencias especializadas de las Naciones Unidas (FAO, UNICEF, OMS y PMA), con la participación de Cooperación Española a través del Fondo ODS, y en colaboración con los gobiernos nacionales y locales en El Salvador, instituciones de educación superior, organizaciones sin fines de lucro y sector privado. Con un presupuesto de 4,2 millones de dólares y cofinanciado al 35% por el Fondo ODS, la duración del SANNHOS fue desde el 26 de enero de 2015 al 25 de mayo de 2017.