Septiembre 17, 2018
Madres Consejeras: referentes comunitarios en el Guatemala rural



Ante el problema de la desnutrición crónica y la inseguridad alimentaria en el país, la población de Guatemala se enfrenta a limitaciones en la capacidad de ejercer plenamente sus derechos a la alimentación y la nutrición, salud, agua y saneamiento, mientras que perpetúa el ciclo de pobreza. Por esta razón, el país, junto con asociados para el desarrollo, se ha comprometido a incrementar los esfuerzos para acabar con el hambre y la desnutrición. En el departamento rural de San Marcos, al noroeste del país una red de mujeres voluntarias conocida como “Madres Consejeras” suma esfuerzos contra la malnutrición infantil en el marco del programa conjunto del Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Madres Consejeras es una intervención educativa con base en la comunidad y participación de la mujer puesto en marcha a comienzos de 2015 y orientada al cambio de prácticas de alimentación y cuidado de los niños y niñas menores de dos años. La intervención incluyó la participación de madres voluntarias capacitadas como madres consejeras, en temas de alimentación y cuidado infantil y habilidades de consejería. Estas líderes capacitadas proveen de información adecuada a mujeres embarazadas y madres con niños menores de dos años en sus comunidades, a través de grupos de apoyo, visitas domiciliarias y consejería individual. Se fomentará la participación de los padres, tanto en los grupos de apoyo como en las redes de consejería. 


Las consejeras fueron elegidas a través de asambleas comunitarias y su formación de consejeras estará a cargo de formadoras de madres consejeras incorporadas a los distritos de salud. La meta es la formación de una o más consejeras por comunidad priorizada. Los temas desarrollados a través de los grupos de apoyo enfatizan la lactancia materna exclusiva y continuada, la alimentación complementaria, la higiene en el hogar, alimentación los niños enfermos y alimentación de la embarazada y madre en período de lactancia. A través de la red de consejería y los grupos de apoyo se brindó información y se promueve el uso de los servicios de salud, relativos a la “Ventana de los 1000 días”

En sus charlas y visitas, las Madres Consejeras promueven la lactancia materna y el hacer papillas fortificando los alimentos existentes con aceite y combinación de proteína como el hígado de pollo. Prácticas adecuadas como la importancia del lavado de manos, lactancia materna exclusiva y alimentación complementaria también son de importancia capital. Tienen mayor conocimiento para reconocer las características de niños con desnutrición crónica, aunque algunas no dimensionan la trascendencia de la misma.

Tienen material educativo de apoyo para sus charlas y capacitaciones que brindan. Su participación deriva de un liderazgo que tienen en la comunidad. Muchas de ellas pertenecen a diferentes grupos o integrantes de promotoras de otras cooperaciones, ONGs, municipalidades que tiene trabajo comunitario. Las capacitaciones prácticas fueron de mucha utilidad para poder dar los conocimientos a otras mujeres. La elaboración de papillas combinando alimentos inusuales como banano con yema de huevo o hígado de pollo y el agregar aceite fue algo que gustó a todas.

Las Madres Consejeras se conviertieron en un motor esencial del programa del Fondo ODS porque demostraron estar muy motivadas y las van a seguir realizando su labor social, mensualmente en su comunidad. Están convencidas de la importancia de apoyar a otras mamás, lo que permitirá continuar la iniciativa una vez finalizado el programa. Todos los servicios cuentan con Madres Consejeras que tienen grupos de apoyo en las comunidades de intervención del proyecto. Todas están certificadas por los servicios de salud y están activas en sus comunidades.